Matrimonio, desposar el CRISTO,desposar el Absoluto. La Onda de Vida, como ha enunciado GEMMA, justo antes demí, es un movimiento ascendente que viene a completar un movimiento descendente

Mi Hermana GEMMA os ha dado incluso, hace un tiempo, observaciones que mantener dealguna forma, para vivir el Absoluto, ese Matrimonio, desposar el CRISTO,desposar el Absoluto. La Onda de Vida, como ha enunciado GEMMA, justo antes demí, es un movimiento ascendente que viene a completar un movimiento descendente. El descenso del Espíritu Santo, el descenso de la Luz ha fecundado la Tierra, ha fecundado vuestra carne, yo diría, en sus recovecos más íntimos,ahí donde se encontraban, no solamente las últimas ataduras a la personalidad sino todas las cosas que a nivel de la humanidad, están inscritas en unanoción de pecado (cualquiera que sea la religión, cualquiera que sea vuestra cultura), Mar 18, ’12 9:08 AM
para Todos

SANTA TERESA DELISIEUX

10 marzo2012

Hermanos y Hermanas en humanidad, doy Gracia por vuestra Presencia en este espacio. Yo soy THERESE, una de las Estrellas, se dice, en resonancia con PROFUNDIDAD. Yo soy la unión del elemento Tierra y del elemento Agua, el Agua que fecunda la Tierra, el Agua que entra en las profundidades de la Tierra a fin de vivificarla. Yo soy también, por haber expresado en numerosas ocasiones la Vía de la Infancia, la Pequeñez, esa que considera ser una cantidad despreciable y despreciada, aquí,no es cualquier paradoja querer desaparecer sino porque, muy joven, en m i última encarnación, después de un experiencia particular vivida en mi infancia,yo comprendía que había dos mundos. Este mundo donde había seres como yo, seres para amar más o menos, seres con los que había lazos de carne, de sangre y después había la religión, algo que era misterioso pero que no era visible.Para un niño es muy desagradable no poder ver algo de lo que se habla todo el tiempo, en la familia. Desde el instante en que he vivido mi primer reencuen trocon ese otro mundo, me pareció evidente que esos dos mundos estaban separados,fuera lo que dijeran los que oficiaban en las iglesias, fuera lo que dijeran mis padres, mis hermanos, mis hermanas esencialmente, ya que mi hermano murió muy joven. No pude imaginar jamás otra cosa y pensar otra cosa que, para tener acceso a ese otro mundo, había como un principio de vasos comunicantes y yo no podía ser lo que sea, aquí, si quería en mi cabeza de niña, obtener algunos favores de ese Cielo, para, si era posible, Vivir muy rápido el Cielo. Como he dicho más tarde, antes de partir de ese lado desde donde me expreso, yo decía que pasaría mi Cielo haciendo el bien en la Tierra, a través de cierto número de signos. Muchos seres humanos han podido concretar esos signos.

Desde el inicio de ese día, mis Hermanas os hablan de este Matrimonio Místico, de esta Alianza Sagrada, de ese Sacramento Último a la Unidad, a la Verdad, al CRISTO, al Absoluto. Mis Hermanas os han hablado, a la vez de las condiciones y de las manifestaciones de esta Onda de Vida, en vosotros. Mi Hermana GEMMA os ha dado incluso, hace un tiempo, observaciones que mantener de alguna forma, para vivir el Absoluto, ese Matrimonio, desposar el CRISTO,desposar el Absoluto. La Onda de Vida, como ha enunciado GEMMA, justo antes de mí, es un movimiento ascendente que viene a completar un movimiento descendente. El descenso del Espíritu Santo, el descenso de la Luz ha fecundado la Tierra, ha fecundado vuestra carne, yo diría, en sus recovecos más íntimos,ahí donde se encontraban, no solamente las últimas ataduras a la personalidad sino todas las cosas que a nivel de la humanidad, están inscritas en una noción de pecado (cualquiera que sea la religión, cualquiera que sea vuestra cultura), ahí se encuentran inscritas las dudas, ahí donde se encuentra inscrito, no las ataduras sino la aprensión Última, la de la muerte, cierto: la gran pregunta y el gran enigma. Ir a sus profundidades, es más bien que aceptar ver, como decía el comendador (ndr: O.M.AIVANHOV), sus propias Sombras, no meterlas debajo de la alfombra, verlas. Ir a las profundidades está más allá d eeso, es entender que en el Absoluto, todo lo que a nivel de lo limitado de lapersona y de la experiencia de la carne, aquí en este mundo, puede aparecer como herida, como carencia, como tragedia o como felicidad, todo esto participa de la misma ilusión, de la misma cosa que vosotros denomináis y que yo llamo con vosotros, ahora, efímero. Todo eso no tiene ningún contenido en el tiempo ni en la Eternidad.

La única experiencia que calificaríais de mística ha tenido la oportunidad de producirse en mí, en la edad de la infancia y por tanto dejaresa marca indeleble, esa necesidad de hacerse lo más pequeño de los humanosaquí, repito, para atraerme los favores de CRISTO. Obviamente, esto me haconsumido: yo me consumí de Amor, durante mi vida endeble, hasta morir, comosabéis quizá, escaparme de este mundo, extremadamente joven.

Hoy en este mundo, en el tiempo en que estáis, no tenéis que consumirosde Amor sino Ser el Amor. Es esta última etapa de la que os han hablado losArcángeles, los Ancianos, algunas de mis Hermanas. Esta última etapa si sepuede llamar así, no es un final, es realmente un Coronamiento que viene aponer fin a todas las ilusiones, incluso esas que se había esfumado, en tantoque tabú, en todas las profundidades, inscritas en la carne humana, es decir enel ADN, en lo que vosotros llamáis vuestros cerebros más antiguos. Es pues, algo delo que no se puede escapar, a nuestro pesar: esa noción de pecado, esa nociónde culpabilidad, esa noción de debilidad de la carne, de estigma. Aunque endefinitiva, todo esto no es más que una ilusión, participa tanto en la ilusióncomo la manifestación de la Alegría. Llega un momento en que cuando aceptáisentrar en vuestras profundidades (no para ver las sombras, tan ilusorias comolo que podéis ver más allá): es el momento en que capituláis, es el momento enque rendís las armas, es el momento en que os volvéis como un niño y que decís,de alguna forma: “hágase Tu Voluntad y no la mía”. Es el momento en quecapituláis ante, a la vez, la enormidad y lo absurdo incluso de todo lo que es estemundo. Os lo repito, que esta vida sea la más feliz, la más simple o la másdolorosa, esto no cambia estrictamente nada la problemática de la Profundidad.

Hoy el Matrimonio Místico viene a fecundaros. Lo que se casa endefinitiva, no es nada más que vosotros mismos: vosotros mismos en lo efímero,dejando el lugar a vosotros mismos en la Eternidad. Ese momento remarcable quese os ofrece, porque es uno de los Dones del Manto de la Gracia, representa elDon del Amor de CRISTO, el Don de Amor del Absoluto. Ese Don de Amor,corresponde a vosotros agarrarlo totalmente, como una cuerda que se os da, envuestro interior, en lo más profundo de todas las angustias como de todas lasalegrías. Ir hasta lo más profundo, no para discernir lo que es Sombra, lo quees resistencia, sino para dejar la duda, la aprensión, el miedo, el miedo deesta carne perecedera y vencerla. No para cualquier voluntad sino, como se hadicho y repetido, por la acción a la vez, de la Luz, de su Inteligencia y sobretodo, de ahora en adelante, la acción del Manto Azul de la Gracia. Porque enese momento, viviréis realmente ese Absoluto. Constataréis que hay en vosotros,un estado diferente de todo lo que ha podido ser experimentado. Constataréisque todo lo que tenía peso, cuerpo, densidad, no existe ya para vosotros:entráis en las esferas de la ligereza y esta ligereza no es simplementeAlegría, ni simplemente un estado de beatitud. Es mucho más que eso y se osofrece. No hay ninguna barrera, no hay ningún obstáculo, no hay nada entrevosotros y Eso: justo la duda. Eso está mucho más allá de las últimas ataduras,ya que es la Última atadura, no únicamente el miedo de lo desconocido o de lamuerte sino el miedo de la Transcendencia de esta carne perecedera.

La Ascensión se desarrolla para vosotros que estáis presentes sobre estemundo, en este mundo, en vuestra carne. Y es esta carne, llamada ilusoria laque se debe Transfigurar, debe Ascender con o sin esa carne, la más densa. Sinembargo, el Matrimonio Místico os hace descubrir un pasaje obligado que es elde vuestras propias profundidades, que no es nada más que la última muerte. Loque yo he llamado Puerta Estrecha, la Vía de la Infancia, no es nada más queese Abandono total de todo lo que se ha encontrado, de todo lo que se havivido, de todo lo que se ha experimentado. No tenéis nada que retener.Agarraros a la cuerda y agarraros al Absoluto, es indiscutiblemente soltar todolo demás. Y quién mejor que el niño puede realizar esto: volverse como un niño,abandonar toda veleidad porque no hay nada que conquistar. Abandonar todaexperiencia porque no hay nada que experimentar. Abandonar todo estado porquetodos esos estados solo son transiciones hacia ese Último.

Así la Onda de Vida habiendo roto las últimas dudas, las últimasataduras más allá de las ataduras, va a permitir emerger en vosotros, a partirde las zonas más profundas, a partir del pie, a partir de esa zona calificadade vergonzosa. Todo lo que ha caracterizado al primer chakra (a la carne), alsegundo chakra (a todo lo que ha caracterizado al poder), os estalla en la cara.Por supuesto, cuando se es una niña como yo, se es incapaz de poner laspalabras como Júbilo, como Éxtasis y sin embargo. Y sin embargo, vosotros quetenéis la experiencia, por vuestra vida (de esta vida que habéis llevado o quelleváis), es exactamente eso. Pero eso indecible es mucho más que lo quese vive en la limitación. Alcanzar las profundidades, no es descender. Alcanzarlas profundidades es apoyarse en todo para ser Todo, es no ser más nada,quebrando el impulso de la savia de Vida, quebrando el impulso de la Onda deVida, esta Onda estática que asciende y os recorre, permutando de alguna forma,ese Canal del Éter, esa Vía Sagrada situada a lo largo de la columna vertebraly que no está ya ni detrás ni delante. No hay más antes. No hay más después. Nohay más detrás. No hay más lo que sea que esta Onda.

La Profundidad es ciertamente el último obstáculo, porque la Luz estásiempre concebida (y sobre todo cuando uno es niño), como un ideal, como unaperfección, como algo inaccesible en este mundo y que quizá, será accesiblesegún las acciones realizadas. Es así como lo comprendía de niña: todas esasnociones de duda, de prohibido, de pecado, todas esas nociones limitantes,frustrantes no existirán más una vez liberada de la carne, en los brazos deCRISTO. Entonces a pesar de que esto sea las representaciones para mí,esto me ha permitido realizar mi Pequeña Vía, esto me ha permitido vivir contoda serenidad el hecho de dejar este mundo. Aunque, todavía atada, en sentidoprofundo, a lo que quedaba de mi familia, a mis hermanas, a CRISTO, yo hefranqueado ese paso, el de superar este miedo, porque desde el instante en quesuperáis el miedo, desde el instante en que superáis ese choque donde os dicen,donde sentís que vais a desaparecer, os dais cuenta en ese momento, que cuantomás desaparecéis, menos desaparecéis, que cuanto más se apaga todo, más seenciende todo y es solamente en ese momento cuando la Onda de Vida puedeefectivamente atraparos y maravillaros. La muerte, en ese momento, no es enabsoluto ni para temer ni para proyectar.

La desaparición de lo efímero, conservando por el momento, esta formaque tenéis, debe ser, al contrario mucho más fácil pero es el mismosentimiento, el de la duda, el de esa última atadura a la carne, a lo que esperecedero, esto es lo que la Onda de Vida viene a realizar. Entonces, esto noos pide una armadura de guerrero, no os pide batiros y tampoco debatiros,simplemente os pide pasar a través, sea la que sea la forma. Esto os pidesimplemente asentir a la Luz, asentir al Absoluto, asentir a CRISTO, sealo que se manifieste en vuestra conciencia, sea lo que se manifieste en estecuerpo, sea lo que se manifieste en la personalidad o incluso en aquél quecontempla la Luz. ¿Qué arriesgar? ¿Qué temer? El Absoluto es todo. Es Amor. EsLuz. Este mundo no lo es. Todos, en encarnación, ya sea el peor de losasesinos, ya sea la Vía de la Infancia, ya sea vuestro camino que es personal,todos, sin ninguna excepción, digo bien sin ninguna excepción, tienen la mismacapacidad de atravesar, no podéis juzgar un camino porque ese camino espersonal es diferente y todos los caminos, en definitiva, solo pueden llevar alAbsoluto y a la Eternidad.

Comprender esto, es aceptar incluso las propias dudas, no para darlesmás peso, más realidad, no para atarse sino más bien, para verlas por lo queson: cosas que pasan. Como os han dicho mis Hermanas, un pensamiento puedepasar. Entonces cuando oráis, cuando meditáis, podéis tener pensamientos sanos,más pensamientos o muchos pensamientos, pero importa poco. Porque si tomáistambién, el tiempo de plantearos, incluso la contemplación de la Luz (en lo quenuestros Hermanos y Hermanas llaman el Sí, como los Arcángeles) entonces, en elSí Luz, como en el Yo-Sombra, hay una Transcendencia. Hay una Transcendenciadesde el instante en que todo sentido de todo Yo, de todo placer o de tododisplacer os hace no reflexionar sino entender, de alguna forma, su absurdezincluso porque lo sabemos todos, en este mundo ningún placer es eterno, ningúndisplacer es eterno, ninguna vida es eterna: todo pasa por ciclos, todo pasapor experiencias. Entonces ¿qué experiencia puede alterar realmente, este otromundo que es perfecto, que es el Amor, la Gracia que está lleno de Ángeles, deSeres de Luz?

Desde ese instante, el Manto Azul dela Gracia va a actuar en vosotros.Porque os va a dar, no la confianza ni la esperanza sino os va a hacer vivirrealmente, a ver (interiormente y en profundidad) lo absurdo, lo absurdo totalde todo eso que no es Amor. El Amor no es la duda. El Amor no es ni elsufrimiento ni el placer. El Amor no es la Alegría. Es mucho más que todo eso.El Amor es la naturaleza misma de lo que somos todos nosotros, sin ningunaexcepción, cuando todos los Yo de apariencia, cuando todos los Yo quecontenemos (o rechazamos) se borran, porque aparecen como lo que son,absurdeces. Pero esto no los relega como para rechazarlos, como paradescartarlos en nuestro camino de Luz, sino más bien para comprender quefinalmente y en definitiva, no hay ni camino, ni Sombra, ni alegría, ni penaporque todo esto procede de lo efímero. Esta sed de Eternidad, esta sed deUnidad, repito, está también inscrita en toda conciencia, sin ninguna excepción,a partir de la partícula más elemental hasta todo el Universo, los Multiversos,las Dimensiones. Este principio es el mismo, inmutable, no cambiado desde todala Eternidad, en todo lo Creado y en lo Increado. Esto es lo que somos. Porsupuesto, ir a las profundidades, no es ir hacia la negrura, es no ir hacia los infiernos otros, que aquél en el que todos hemos sido encerrados, es ir a l reencuentro del Absoluto: Transcender el Sí, Transcender el Yo-Sombra o el Sí Luz, ir hacia ese indecible, vivir ese indecible, porque desde que hay reencuentro, ya no puede haber pérdida, ya no puede haber separación.Todo lo que es verificado y realizado en ese momento, os sitúa definitivamente con el CRISTO, es decir “en este mundo pero no de este mundo”. Las ilusiones desaparecen, solo queda la certeza de este Absoluto, la certeza de este Inefable Éxtasis. Tal es el Matrimonio Místico. Tener la conciencia,incluso si esto no se ha vivido aun por la Onda de Vida, procura la certeza deque cuando llegue el momento, momento Último de este mundo, lo viviréis.Entonces efectivamente, no hay nada que temer. Solo lo que vuestra concienciapueda proyectar (sea en la persona como en aquél que contempla la Luz), tieneel mismo juego y el mismo rol: distanciaros, de alguna forma, de vuestranaturaleza y de vuestra Esencia. Pero cuando descubrís la Verdad, esa que el ArcángelANAEL llamaba Verdad Absoluta, no podéis ser más que el Absoluto. No podéis sernada de lo que pasa, nada de lo que nace, nada de lo que fallece, no podéis sernada de lo que creéis, de lo que definís. Vosotros no sois ninguna de vuestrasproyecciones. Vosotros no sois ningún tiempo, ni el pasado ni el futuro.Vosotros no sois ningún espacio y sobre todo, ninguna forma.

Vivir el Absoluto os hace vivir la ausencia de límites, incluso si la conciencia está aun inscrita en una forma, sea la que sea. Vivís la conciencia de que esto es un tiempo y que ese tiempo no es la Eternidad, aun menos el Absoluto. Entonces, en ese momento, como os han dicho ya mis Hermanas,encontráis la Paz, porque sois la Paz. Encontráis la Felicidad porque sois la Felicidad. Sois a la vez lo que está en alto, lo que está abajo: no hay diferencia. El Matrimonio Místico está consumado. Ha consumado por el Agua deVida, el Fuego de vuestro Corazón. En ese momento no sois ni el Fuego, ni elAgua, ni el Aire, ni la Tierra. Os habéis transformado en el Éter, lo quesubyace los mundos, las Dimensiones, las manifestaciones, lo que está presentepor doquier, absolutamente por todas partes.

Los tiempos de la Gracia, el Manto Azul de la Gracia que se derrama envosotros, que es vosotros, es de alguna forma este impulso Último, esta Llamadaapremiante de la Luz a vivir al fin, vuestra Naturaleza y vuestra Esencia, a nointeresaros más, simplemente en lo que es superficial, en las actividades devuestro cuerpo o de vuestros pensamientos, aunque por supuesto, esto no osdispensa en algunos casos, de realizar vuestras actividades ordinarias. Sea loque haga la Luz, de todas formas, siendo Absoluto, nada puede alterar elAbsoluto. Lo que podáis hacer o lo que no podáis hacer, la Luz provee todo. Sisupierais cuanto me ha sorprendido esta frase, en mi infancia y cuantas vecesme la he repetido (en los evangelios, cuando el CRISTO decía): “¿se preocupa elpájaro por lo que va a comer mañana?”. Y siendo niña incluso, me decía: “peroel pájaro no es humano, el pájaro no ha construido todo lo que hemos construidolos humanos. Y por tanto el pájaro en su despreocupación ¿estaría mucho máspróximo a la Verdad?”. Hace muchísimo tiempo, desde mi acceso a lo que soy,comprendía que esta frase era la estricta Verdad. Por supuesto, algunos puedenvivir esta frase por voluntad del ego pero no es de esto de lo que yo hablo. Delo que hablo es la Vía de la Infancia, es decir, que en este momento, en la infancia,está la despreocupación, la espontaneidad. Hay lo que todavía no ha sidoatrapado por las obscuridades (así llamadas) de este mundo, por la carne, por losafectos, por las heridas. La Onda de Vida hace de vosotros, o hará de vosotros,seres de Verdad y de Absoluto, regenerados por su propia naturaleza. Recordadmis palabras. Cualquiera que sea la Onda de Vida que os recorra, o no, loviviréis. Solo la duda puede frenarlo pero no puede extinguirla porque nadapuede extinguir el Absoluto. Nada puede sustituirlo. Entonces, mi forma dellevar la Onda de Vida, a vosotros, no emplea palabras como puede emplearlas miHermana GEMMA pero no importa. Si penetráis más allá de las palabras, más alláde una comprensión, vivís la Esencia de lo que yo os digo, o lo viviréis. Nohay tiempo. Lo que se realiza en este momento mismo, sobre la Tierra, es laAscensión de la Tierra. Pero por eso no conocéis la verdad o la realidad, en elarreglo de este tiempo ilusorio donde estáis. Siempre os hemos dicho ysobretodo los Ancianos, que habíais obrado para aligerar el fardo de duda, delsufrimiento, de la prueba, porque muchas cosas se han realizado y os damosgracia por lo que se ha realizado. Pero hoy, la Ascensión de la Tierra es realy efectiva. Entonces el ego, la persona, se planteará siempre la cuestión desaber si va a haber 3 días, si va a haber la Llamada de María. Pero ¿qué másbella Llamada puede existir que aquella del Don de la Gracia a vosotros mismos,mucho más allá de María, más allá de CRISTO, más allá de nuestrapresentación? Si el Manto Azul de la Gracia (que marca el Despertar de la Tierra,su Eternidad) puede evitar todo lo demás, entonces, que así sea. Porqué quererimaginar, proyectar, pensar que todo esto va a ser difícil, que la PuertaEstrecha es una Puerta difícil de franquear. Es difícil de franquear para elego, para la persona, con todo lo que obstaculiza, todas las ilusiones, todaslas Creencias, todas las certezas también. Pero la Onda de Vida aligera vuestrofardo. Viene a liberaros de todo esto. Vosotros no sois la duda. No sois ningúnlímite posible. Sed Simples. Sed esta Infancia. Y el Reino de los Cielos serávuestro porque no hay otro Reino, no hay otra Verdad. La Onda de Vida que yo ostransmito, a través de estas pocas palabras, es también testimonio. Pero yo doytestimonio ¿de qué y de quién? Simplemente de vosotros, de cada uno den osotros, de lo que somos en Absoluto. He aquí lo que la Estrella PROFUNDIDADtenía que daros: otra faceta de vosotros mismos, de ese prisma perfecto, de eseAbsoluto total.

En general, yo prefiero realizar mis milagros (como los hellamado, más aun, yo diría) a título individual. Cuando un alma, un cuerpo,cuando un espíritu o cuando una persona, sin ninguna creencia me pide, entoncesrespondo siempre con la rosa. Esto lo sabéis todos, aquellos que oshabéis interesado en mi corta vida. No hay condición de creencia, no haycondición ninguna. Yo intervengo desde el instante en que la Comunión puedeestablecerse. No hay ninguna condición limitante en la demanda. Solamente haylo que es, de alguna forma, el tiempo de su demanda, para volverse como un Niñoque se dirige a otro Niño, más allá de cualquier prejuicio, más allá mismo dela demanda en sí, de su satisfacción. Hoy, las Bodas Místicas, esas Bodas deLuz que vivís, os llevan a vivir estados no ordinarios en su fase deinstalación. Guardáis el recuerdo de vuestras deslocalizaciones, de vuestrossueños (que no son sueños) sino lo que pueden a veces, ser proyecciones sobreun ideal, sobre lo que podría ser la Onda de Vida, eso en lo que ella va acambiar de manera definitiva, alguna cosa. Todos los acercamientos son a la vezenfados y dudas. Id cada vez más hacia la Simplicidad. No tenéis nada quereivindicar, porque Sois, desde toda la Eternidad. No tenéis nada que pedir, dehecho, porque sois el Todo. Desde que os acercáis a este estado de Gracia,también estáis en Comunión. Mientras sea con una personificación de Thérèse,sea con una Estrella, sea con un Ser de Luz, ilustre desconocido en este mundo,el principio es el mismo. Solo hay la parcela limitada que busca identificar,nombrar, dar un nombre a una forma que de hecho, no tiene forma. Esto es la lógicahumana: no hay que rechazarla, solamente hay que estar lúcido y verdadera mente entender que no sois nada de todo esto.

Pregunta: ¿de dónde viene la impresión, en un sueño, de vivir realmenteotra vida?

Hermana mía, pienso que muchos Ancianos, en particular orientalesexplicarían mucho mejor que yo, esto. Hasta el presente, y de lo que yo hecomprendido también (y de mi vivencia en el Absoluto), aquí en este mundo,tenéis la conciencia ordinaria, la que realiza vuestras ocupaciones mássimples, como las más complejas. Tenéis una conciencia llamada de sueño que es,de hecho, una ausencia de conciencia. No estáis mas en este mundo. No sois talpersona. ¿Dónde estáis? Y después en ese sueño, en esta conciencia,hay momentos de sueño. Cuandosalís del sueño, por la mañana, hasta el presente sabéis que habéis soñado. Laparticularidad de esos tiempos, es que cualquiera que sea el sueño, nosabéis ya cuando soñáis. ¿Soñáis cuando estáis despiertos o soñáis cuandosoñáis? Yo os responderé en los dos casos: “no sois ni lo uno ni lo otro”.Entonces puede ser desorientador para el ego, para la persona e incluso para elSí, porque hay un balanceo, de alguna forma. ¿Qué es lo real? ¿Qué es lo irreal? Hasta el presente, el sueño aparecía comoirreal y, para algunos de vosotros, la forma de haceros soltar vuestras últimasdudas, es hacer vuestros sueños más vívidos que vuestra vida, para daros cuentade que el uno como el otro, de hecho, solo son una ilusión, una proyección. Así actúa la Onda de la Gracia. Ella os prepara.Ciertamente, también están los mecanismos de deslocalización. Entonces cuando volvéis, el cerebro os va adevolver imágenes. Por ejemplo, estabais en una nave: os va a hacer ver unbarco, un avión, un coche. Encontráis seres que conocéis en este mundo y los reconocéis,pero no son los mismos. Cierto que no son los mismos. Y eso no son sueñostampoco, hasta el momento en que guardéis la continuidad de la conciencia. Nohabrá más alternancia de despertar, en el sentido de la conciencia de vigilia yde sueño. No habrá más diferencia entre el sueño y la realidad ordinaria,porque los dos son la misma ilusión. Seréis lúcidos. Es eso lo que se prepara. Algunos Hermanos y Hermanas llamados, creo,primitivos, dicen que este mundo llega a su fin, que el tiempo del sueño tomafin y que en efecto, el sueño era creer en esta vida. Tanto es así, que no seauna pesadilla. Pero incluso el más bello de los sueños no es la Verdad.

Pregunta: hay un trabajo que hacer para acompañar la Ascensión de laTierra?

Sobre todo no acompañar nada. Sobre todo no hacer nada. Sobre todo noquerer nada. Porque nada de lo que puede ser emprendido (por la personalidad, opor el Sí) puede conducir al Absoluto. Contentaos con Ser, con vivir lo que laVida os trae, en lo efímero, estando consciente de que no sois eso. Estandolúcido sobre todo de lo que hemos dicho, desde hace semanas. Todo lo demás seestablecerá por sí mismo.

No tenemos más cuestiones. Os damos las gracias.

Queridos Hermanos y Hermanas en humanidad, no tengo nada más que añadirsobre la Onda de Vida. No tengo nada más que añadir sobre la Profundidad. Osdoy las gracias por haberme permitido expresarme entre vosotros, haber vividocon vosotros lo que algunos de vosotros, aquí, ya vivís en Verdad. Y os digo:no, no soñáis. No, no proyectáis nada. No, no imagináis nada. Es la Verdadestricta de lo que Sois: ese Absoluto, ese incalificable Amor. Sois la Onda deVida y yo os aprieto a todos sobre mi Corazón que es vuestro Corazón. Hastapronto.

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Acerca de Emisaria Amor

Exorcista y Terapeuta Esenia
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